martes, 23 de junio de 2020

Debates educativos en tiempos de pandemia


El campo educativo. Sin clases presenciales y con brecha digital.
             *Daniel HERRERA

   Como nunca antes en nuestras vidas, en nuestra formación y en nuestro trabajo pedagógico, hemos visto alterada nuestra cotidianeidad, familiar y laboral. En tiempos de pandemia COVID 19 nos encontramos con un aislamiento social, preventivo y obligatorio, con la suspensión simultánea del dictado de clases presenciales y de asistencia diaria de todo el Sistema Educativo Nacional; la cuarentena es cosa seria y luego de varias semanas se trata de hacer consciente, de reflexionar como el cese de clases afectó a las y los estudiantes, a sus familias y a nuestro trabajo por las limitaciones del propio medio virtual que no puede contener las múltiples situaciones de interacción que se producen en la educación presencial.
  Ante la incerteza de un tiempo específico para el retorno a las clases presenciales, la actividad educativa se ha vuelto motivo de perplejidad; la circulación del virus nos demuestra que este no es el mejor de los mundos posibles, en un contexto en el que docentes y estudiantes dependen de los dispositivos tecnológicos para comunicarse, para enseñar y aprender, la desigualdad en la conectividad y la brecha digital excluyen a una gran cantidad de estudiantes como un signo de este tiempo, en esta época en que la escuela sufre la mutación de la presencialidad que nos constituye subjetivamente.
  En el marco de la emergencia sanitaria que afronta el país el Consejo Provincial de Educación de Neuquén, suspendió las clases presenciales en todas las instituciones educativas … “motivo por el cual las y los docentes, diseñaron nuevas estrategias de intervención didáctica, orientados por los equipos de conducción institucional con total autonomía, garantizando la continuidad pedagógica y utilizando todos los medios electrónicos y no electrónicos para la comunicación con las familias y estudiantes” (CPE – Res. N° 230/20).
  Además, el Consejo Federal de Educación considera que … “el ESTADO NACIONAL y las autoridades jurisdiccionales, las escuelas, las y los docentes y las familias, comparten responsabilidades y esfuerzos en el sostenimiento de la continuidad pedagógica en el período de suspensión de clases, con el fin de poner a las/os alumnos/as en mejores condiciones para reanudar la escolaridad, reconociendo que estas acciones no reemplazan la actividad escolar, el vínculo que se establece en la escuela con los docentes y con los pares, ni la experiencia social del aprendizaje con otros” (CFE – Res. N° 363/20).

   Estas primeras enunciaciones insinúan definiciones que requieren un cierto despliegue conceptual, la circulación de estas ideas plantean condiciones y significaciones, historicidad y análisis de particularidades. Transcurrido cierto tiempo contamos con la satisfacción por lo conseguido hasta el momento, así como la sensación de haber realizado una gran cantidad y calidad de acciones educativas en cada escuela secundaria de la Provincia. Hay que valorar lo recorrido, los desafíos superados, así como plantearse las tareas pendientes en tiempos de circulación y propagación del COVID 19.
   El campo educativo es un campo social como otros, con sus relaciones de fuerza, sus luchas y sus estrategias, sus intereses se debaten dentro de un sistema de relaciones objetivas para intervenir legítimamente en materia educativa a partir del reconocimiento social. Las necesidades externas del mundo social intentan ejercer una coacción en el campo educativo, somos las y los docentes los mediatizadores de las propuestas educativas, dentro de un espacio relativamente autónomo donde tenemos que superar las determinaciones que intentan condicionarnos desde una perspectiva tecnológica.

Educación virtual, el malestar por sus limitaciones.

   Al comienzo de la suspensión de clases presenciales se estableció como un horizonte obligado, como una suerte de verdad irrefutable la educación a distancia, la educación virtual o la educación en línea (elearning), con discursos entusiastas y una suerte de acuerdo colectivo se fue configurando un escenario que a poco de andar encontró sus limitaciones, luego se plantearon formas crecientes de un malestar en las comunidades educativas. Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de educación virtual? en un artículo que publica el Ministerio de Educación de la Nación en su página “seguimos educando”, se analizan los entornos virtuales, diferencia lo digital de lo virtual, historiza sobre la educación a distancia como movimiento para incluir a quienes vivían lejos de los centros de enseñanza y plantea el desarrollo de la educación en línea mediada por las tecnologías totalmente a distancia. Lo interesante a resaltar aquí son los modelos que establecen la enseñanza presencial, semipresencial y a distancia o en línea. Cada modelo establece una “opción pedagógica” como forma específica de ¿cómo educar? en relación a procedimientos administrativos, estrategias de aprendizaje y apoyos didácticos. Cada opción pedagógica tiene su sistema semiótico, es decir, su propio sistema de comunicaciones con semántica, sintaxis y pragmática propia. Es importante reconocer el “código” de cada opción para que con el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación se establezcan en cada campo científico los desafíos didácticos comunicativos. Es sustancial no perder de vista que en la opción virtual el proceso de aprendizaje requiere de una alta actividad del estudiante o de sus familias que intervienen en la organización del aprendizaje; es por esto que encontramos más facilidad en la enseñanza de nivel superior o universitaria que en los procesos que llevan adelante las y los jóvenes en la educación secundaria.

Técnicas, procedimientos y relación pedagógica.

   El imaginario generado en el marco de las ciencias empírico analíticas, se refuerza con el avance de las tecnologías multimediales, estás resultan un aporte valioso a la hora de contar con un recurso didáctico en el contexto actual en que debe desarrollarse la enseñanza, aunque reafirma el saber con sentido operativo y utilitario, se desaloja todo el sentido de la práctica docente como práctica social, se limita la interacción y el desarrollo subjetivo que el vínculo y la relación pedagógica potencian. La racionalidad técnica aporta técnicas y procedimientos, pero desaloja parte de la incertidumbre y la problemática que las y los docentes encuentran en el aula, como mediadores del conocimiento en el grupo de estudiantes que responden a intereses y motivaciones en contextos socio, económicos y culturales diferentes. La enseñanza y el aprendizaje son dos caras de un proceso dialéctico en una cadena de significantes. Es conveniente recordar aquí que el desarrollo cultural se origina a partir de los procesos de interiorización en el que … “toda función aparece dos veces: primero, a nivel social, y más tarde, a nivel individual; primero entre personas (interpsicológicas), y después, en el interior del propio niño (intrapsicológica). Esto puede aplicarse igualmente a la atención voluntaria, a la memoria lógica y a la formación de conceptos” (Baquero; pag. 42).
   Sabemos que la sociedad quiere que las y los chicos vuelvan al aula lo antes posible, aunque esas clases no serán como las de antes de la pandemia, actualmente se resalta el valor de la presencialidad, se reconoce que la escuela no se puede replicar como sitio educativo por las aplicaciones zoom, skype, classroom o whats app; sabemos que a pesar del enorme esfuerzo de los trabajos realizados en las escuelas secundarias de la provincia, incluso en la producción y distribución de materiales impresos debemos reconocer que la brecha educativa se amplió y que esas desigualdades no se profundizaron por el esfuerzo de las y los docentes. Ahora bien, para planificar y reorientar propuestas de enseñanza se deben reorganizar, seleccionar y secuenciar contenidos en los distintos campos científicos, en las disciplinas o asignaturas, tarea específica de las y los docentes en el marco de los acuerdos y prioridades que cada departamento de materias afines en cada institución, como efecto de su grado de autonomía y en función de la opción pedagógica que se pueda desarrollar en el contexto socio educativo de cada escuela.

Reflexión y regulación crítica de la acción.

      La reflexión sobre nuestras prácticas pedagógicas es un requisito indispensable para una sostenida mejora. Hay que analizar las complejidades del camino emprendido en este ciclo lectivo, sus límites, sus riesgos y potencialidades. Podríamos tentarnos a realizar consideraciones metodológicas, pero reconocemos que somos las y los docentes que en determinado contexto social e institucional pueden distinguir las cosas que otros confunden, que podemos separar para comprender lo que es central de lo que es secundario, distinguir la forma del fondo, lo que es importante de lo que no lo es.                                                                             
    La formulación de viejas preguntas a nuevos contextos que exigen respuestas o la enunciación de nuevos interrogantes, son una tarea impostergable que seguiremos construyendo en esta continuidad pedagógica.
   Partiendo de las disparidades dentro de la provincia y dentro de las ciudades, intentaremos formular nuevas respuestas a viejos problemas y nuevos contextos, seguiremos desarrollando nuestra tarea intentando mejorar las condiciones objetivas para la construcción de una propuesta educativa que garantice la continuidad pedagógica, se plantean distintas formas de asumir la invención de las y los docentes, como la base sobre la que se construye la legitimidad de nuestro accionar. El momento que nos atraviesa permite que debatamos los puntos neurálgicos de la educación y la pedagogía; reconociendo en el Estado al garante de las condiciones de una educación digna y de calidad.
   El propio Ministro de Educación de la Nación manifiesta permanentemente que después del receso de invierno se podrá, en ciertas regiones, volver a clase “garantizar el año y reorganizar los saberes, es parte del desafío (…) con todas las medidas sanitarias para evitar la propagación del virus no van a poder ir todos los chicos todos los días, con las clases virtuales se aprende diferente. Nada puede reemplazar el trabajo en el aula”.
   La pandemia produjo un colapso social y educativo, la suspensión de clases presenciales ha generado distintos tipos de inconvenientes por las condiciones materiales y simbólicas, después de un fuerte impulso inicial se han vivenciado sentimientos de decaimiento ante las limitaciones y debilidades de la conectividad y el acceso tecnológico. Tenemos que darle relevancia a la dimensión pedagógica para incorporar conceptos y prácticas, lo que supone incorporar un nuevo modo de pensar la institución escolar, su relación con el contexto, la relación pedagógica y el propio sentido de la práctica docente,  

Bibliografía:
BAQUERO, Ricardo “Vigotsky y el aprendizaje escolar”. Aique Buenos Aires 1997.
BOURDIEU, Pierre “Los usos sociales de la ciencia” Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires 2000.
Resoluciones del Consejo Provincial de Educación Neuquén y del Consejo Federal de Educación.
SADIN, Eric “La vida algorítmica. Crítica a la razón digital”. Editorial Caja Negra. Bs. As. 2015.

Neuquén, Junio de 2020.                                              

* Profesor y Licenciado en Ciencias de la Educación – FACE – Universidad Nacional del Comahue – Supervisor de Enseñanza Media Distrito VIII, Ciudad de Neuquén.




miércoles, 29 de marzo de 2017

Política Educativa
Escuelas Secundarias y Pasantías Educativas.
                                                                                                                  Daniel HERRERA*
     A comienzos del 2017 se empieza a manifestar una ruptura que estaba latente, el Gobierno Nacional, acompañado por muchos gobernadores, comienza a acelerar el trámite conservador en lo político junto al mandato neoliberal en lo económico.
     La caída de las becas doctorales y las limitaciones en la carrera de investigador e investigadora del CONICET, los despidos en el Ministerio de Educación y la desarticulación del Sistema de Formación Docente, el intento de eliminar la paritaria Nacional Docente que fija un piso y establece las partidas del Fondo de Compensación Salarial para todas las jurisdicciones provinciales, la subejecución del presupuesto del Instituto Nacional de Educación Tecnológica – INET – en el 2016 y el proyectado recorte de funciones del organismo con la creación de la Agencia Nacional de Formación de Talentos que absorberá la Dirección Nacional de Formación Profesional y la Coordinación de Terciarios Técnicos, entre tantos anuncios que diariamente nos sorprenden como posibles iniciativas gubernamentales que tienden a generar otro escenario material y simbólico, como son el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, los cambios en los feriados nacionales, los cambios en la política migratoria, en fin, toda la profecía apocalíptica que menciona el rabino, devenido en Ministro de Medio Ambiente, mientras se encienden miles de hectáreas en distintas provincias argentina.
    En políticas educativas y en todas las políticas públicas, como sostiene el sociólogo francés Loic Wacquant … “donde se retira el Estado Providencia, asoma su horrible rostro el Estado Penitencia”, resurge la represión de las protestas sociales y se pone en juego todo un conjunto de significaciones donde empiezan a languidecer de a poco los derechos, exacerbando los ánimos de los sujetos sociales implicados y de sus organizaciones que sostienen que más temprano que tarde se irán recuperando de las alianzas conspirativas de los sectores concentrados de la economía con el gobierno y que se necesita de mucha reflexión y acción para enfrentar esa estrategia ofensiva que promueve la codicia y la lógica de acumulación capitalista.
     Todo proyecto político tiene en el campo educativo que generar los objetivos y finalidades, para ello, muchas veces se formaliza, y en otras ocasiones hay que develar,   cómo se entiende a la educación y el papel del estado, la relación de lo público con lo privado y un modelo pedagógico  que plantea desde las condiciones laborales docentes, relación y grados de participación de la comunidad, concepciones de procesos enseñanza – aprendizaje y evaluación, hasta tipo de sujetos implicados y los vínculos de la educación con la economía, con las nuevas tecnologías y con el mundo de la producción y el trabajo.
     En nuestro país desde la década de 1940 con la creación de la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP) , la constitución de la Universidad Obrera Nacional (UON) que luego del golpe de Estado del ´55 es reformulada como Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la centralización de las escuelas Industriales en la Comisión Nacional de Educación Técnica (CONET), y más recientemente,  a mediados de la década del ´90 el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) que reguló los planes y programas de cada jurisdicción provincial y direccionó las políticas nacionales en torno a la Educación Técnico Profesional. En cada momento histórico se buscó una vinculación de la educación con el sistema productivo y el mundo del trabajo;  una de las estrategias han sido el sistema de alternancia o dual y más masivamente el Sistema de Pasantías Educativas, al que cada gobierno con “su” modelo económico – social reglamentó y direccionó en base a sus principios políticos.
     El Sistema Dual se implementó en forma experimental en los años ´80, surge a través de un convenio de asistencia técnica con Alemania, específicamente entre el CONET y GTZ. Este sistema tiene como característica la alternancia, que consiste en proponer a los alumnos dos días de aprendizaje teórico en las escuelas técnicas y tres días de ocho horas de práctica laboral en la empresa asignada. Las empresas públicas o privadas pagan una beca mensual al alumno en carácter de “estímulo para el estudio y compensación de gastos”, queda explícito que no existe relación de dependencia laboral. Para ingresar al Sistema Dual, se establece una edad mínima de 16 años y previamente haber cursado el Ciclo Básico en las escuelas de Educación Técnica. Se cursan dos años, se rinden un examen “intermedio” al finalizar el primer año y un examen “final” al terminar el segundo año, superadas estas instancias se otorga el título de “Auxiliar Técnico” en la especialidad cursada. Este ciclo es terminal y sólo es posible continuar estudios superiores, si los estudiantes realizan dos años más en el ciclo denominado Superior Modificado. De esta manera acceden al título de Técnico y logran la habilitación para continuar estudios superiores. Este circuito diferencial surge como educación compensatoria, pues está dirigida a alumnos repitentes de tercer año del primer ciclo, o bien a aquellos que han abandonado el sistema formal. El incentivo económico en general, ante la ausencia del Estado, termina incorporando al Sistema a los sectores más vulnerables socialmente, las condiciones materiales de carencia se naturalizan y se construye el imaginario de que algunos deben desarrollar sus capacidades en el ámbito laboral.  Como podemos observar, este proceso constituye una verdadera “segmentación negativa” para los sectores populares dentro de la estructura de la Educación Técnica de Argentina. 
Legislación inherente y no determinante.
   La desarticulación del Sistema Productivo Argentino, la desindustrialización y la reestructuración de la Educación que se produce a partir de la sanción de la Ley Federal de Educación (LFE - N° 24195/93), vienen pautando la profundización del proyecto neoliberal que había comenzado con el golpe cívico militar del ´76. Argentina estaba determinada por intereses externos a convertirse en un “País de Servicios”, es decir, productor de materias primas y administrador de servicios. La LFE intenta destruir la Educación Técnica, modifica su estructura y  plantea una adecuación progresiva a la Educación Polimodal, circuito que debía completarse con los Trayectos Técnicos Profesionales – TTP – para acceder a la acreditación del “Técnico de Nivel Medio” pero sin habilitación profesional, ya que los certificados de Técnicos con habilitación profesional, sólo podían ser expedidos por los Institutos Técnicos de Nivel Superior. A fines del año 2000, y antes de la crisis terminal del Plan de Convertibilidad, el INET planteaba en un documento denominado “Proyecto de Escuela Tecnológica” que la situación en el ámbito nacional es heterogénea en las distintas provincias respecto de la formación técnico  profesional, observando  … “provincias que están implementando masivamente los TTP (…) provincias que no están implementado los TTP, ni se lo proponen”.
   Después del fracaso de la quimérica aventura neoliberal, de la profundización de las desigualdades y del acelerado proceso destructivo promovida por la codicia y rapacidad incontenible del neoliberalismo, que no hizo más que exacerbar ánimos, potenciando las voluntades para las luchas populares y la recuperación de derechos sociales. De esa dura experiencia social, surge un gobierno que conciente de la coyuntura y de la necesidad de actuar en función de la praxis, reestructura fines y objetivos a partir de un conjunto de políticas sociales, resurge más allá del que “se vayan todos” la acción política para restituir derechos, comenzar nuevamente con el proceso de sustitución de importaciones, regular la economía y al sector financiero, entre tantas medidas que podrían enumerar       se.
  En el campo educativo, comienza un ordenamiento y regulación nacional, articulando un conjunto de leyes como la 25864/03 que plantea la necesidad de 180 días de clases y ayuda financiera a las provincias para cumplir este objetivo (recordemos que Videla en ´76 finaliza las transferencias a las provincias de las Escuelas Primarias y Menem en el ´92 la de las Escuelas Medias y Técnicas). En el año 2005 se sanciona la Ley 26075 de Financiamiento Educativo que plantea la necesidad de mejorar los sueldos docente, establece en su artículo 3° llevar al 6% del PBI el presupuesto educativo, en el artículo 9° establece un Programa Nacional de Compensación Salarial Docente y en el artículo 10° plantea que el Ministerio Nacional junto al Consejo Federal de Educación y las entidades gremiales de alcance nacional discutirán anualmente las “paritarias” estableciendo pautas generales sobre condiciones laborales, calendario educativo, salario mínimo docente y carrera docente.
    La Ley de Educación Técnico Profesional N° 26058 (LETP), plantea entre sus objetivos establecer esta modalidad como un derecho de todo habitante de la Nación, articular e integrar los diversos tipos de instituciones y programas de educación para y en el trabajo. Es decir, se intenta romper con el aislamiento y la fragmentación que nos llevó a las desigualdades regionales, se vuelve a considerar a la Educación desde un Proyecto Cultural y al Sistema Educativo Nacional en su conjunto. Promueve la creación del Consejo Nacional de Educación, Trabajo y Producción como órgano consultivo y propositivo de la Educación Técnico Profesional con el mundo laboral. Además, se plantea la necesidad de crear organismos similares en las provincias (Cap. VI:art.47 – inc. B).                                 
    Este camino de reestablecer principios y objetivos, se recorrerá por un territorio tan accidentado como inhóspito, las presiones de las escuelas confesionales y el avance de la educación privada serán un obstáculo duro, las huellas del pasado y los beneficios alcanzados por estos tipos de educación no serán olvidadas en la Ley de Educación Nacional N° 26206 (LEN), que si bien define a la educación como un Derecho Social, cuyo garante es el Estado, es decir, sostiene la principalidad del estado, reconoce a las escuelas de “gestión privada” e instituye el subsidio para estas instituciones. Si bien las leyes educativas plantean, entre otros significados, una relación entre lo formal y lo real de la función social de la escuela en la sociedad, un error sería interpretarlas desde una perspectiva homogénea, desconociendo el contexto social y las distintas expectativas de los sectores sociales involucrados.
Interacción de procesos educativos, tecnológicos y productivos
    Como venimos sosteniendo, cada proyecto político fue estableciendo regulaciones que vincularon los procesos formativos con el mundo del trabajo y la producción. Las “pasantías” han tenido en nuestra legislación nacional un variado marco normativo. En el año 1992, el Decreto 340 establece las pautas del Sistema de Pasantías para todo el ámbito del Sistema Educativo Nacional, en el art. 2°) denomina Pasantía … “a la extensión orgánica del Sistema Educativo a instituciones, de carácter público o privado para la realización por parte de los alumnos y docentes, de prácticas relacionadas con su educación y formación, de acuerdo a la especialización que reciben, bajo organización y control de la institución de enseñanza a la que pertenecen, durante un lapso determinado”.  Este Decreto es amplio en sus alcances, intervienen organismos centrales de conducción educativa, empresas e instituciones públicas y privadas, cámaras y asociaciones empresariales, alumnos y docentes que utilicen el Sistema; se explícita que no existe relación jurídica alguna del pasante con la empresa u organismo público o privado.
     Si bien se hace fuerte el principio de que la institución educativa es la que debe fijar los objetivos, el régimen de asistencia y la evaluación del proceso, es llamativo como el Estado legitima la idea de que los docentes tienen que capacitarse como “pasantes”, desalojando la formación permanente y en servicio, a cargo del Estado, como un derecho del trabajador de la educación. En el Anexo I, se legitima además, que el seguro que resguarda su actividad en los establecimientos educativos “se extiende a las actividades que desempeñen los mismos en calidad de pasantes en los lugares de trabajo”, que la edad mínima para ingresar es de 16 años, debiendo los menores de 18 años contar con autorización escrita de padres o tutores y que las pasantías durarán “un máximo de cuatro (4) años y tendrán una actividad diaria mínima de dos (2) horas y máxima de ocho (8) horas, ambas de reloj”.
    Las pasantías para estudiantes universitarios o terciarios de educación superior, estuvieron reguladas por el Decreto 93/95 y por la Ley de Pasantías Educativas N° 25165 de 1999, que fue reglamentada por el Decreto 487/00, en su artículo 7° estipula que la extensión de la jornada no podrá ser mayor a seis (6) horas por día, ni mayor a cinco (5) días por semana, con una extensión de uno (1) a cuatro (4) años. Todas las normas que regulan las pasantías establecen que no existe relación laboral entre la empresa y el pasante. Hay sospechas si no es un recurso que utiliza el empresario para emplear “fuerza de trabajo con bajo costo”, sin asumir las obligaciones de empleador. Esta duda sobre la búsqueda de “mano de obra barata”, es en el fondo un fraude laboral.
   Si de sospechas de fraude, de alianzas conspirativas y de utilizar los artilugios de la necesidad hablamos, tenemos que referirnos a la Ley 25013 de Empleo y de Flexibilización Laboral, reglamentado su artículo 2° por el Decreto 1227/2001. Ávidos de oportunismo, los empresarios y su gobierno aliado formalizaron aquí un Sistema de Pasantías en la Formación Técnico Profesional. Se planteó como una oportunidad para estudiantes entre 15 y 26 años que se encuentren desempleados. La pasantía se fija entre tres (3) meses y dos (2) años, con una actividad diaria de seis (6) horas y una compensación dineraria “no remunerativa”. Sin perder de vista que es una “oportunidad para estudiantes” se fijan diez (10)  días pagos por año para estudio. Si bien se explicita en el artículo 10° que la cantidad de pasantes por empresa no debe exceder el diez por ciento (10%) de los trabajadores en actividad, lo sorprendente aquí es que se vuelve a la lógica de buscar soluciones para educación, paradójicamente, fuera del ámbito educativo, ya que el que aprobará y fiscalizará los “contratos de pasantías” es el denominado Ministerio de Trabajo, Empleo y Formación de Recursos Humanos.
    Como ya indicamos, todas las normas que regulan las pasantías explicitan sin eufemismos que “no existe relación laboral entre el pasante y la empresa”. Sin embargo, la justicia ha establecido la presunción de la existencia de contrato de trabajo que deriva del hecho de la prestación de servicio. La jurisprudencia ha resuelto variados casos en que la relación laboral se encubría bajo una pasantía.
   La ausencia de control académico y seguimiento por parte de las Instituciones Educativas, como el exceso del límite máximo del horario que cumplía el denominado “pasante”, han sido considerados como factores excluyentes de esa situación jurídica que indican la simulación o fraude en la que se incurre. En “El Cronista – 27/04/09”, se mencionan sentencias firmes contra Arcos Dorados SA, Publicom SA, Telefónica de Argentina SA y hasta la Fundación Favaloro (2005, por Docencia e Investigación Médica).
     Un concepto que tendríamos que repensar es el de Recursos Humanos, siguiendo a Victor Paro, no podemos partir de considerar al hombre como un recurso, como medio, sino esencialmente al hombre como fin. Esto implica tenerlo como sujeto y no como objeto del proceso en el cual se busca la realización de objetivos.
   La amplitud de la legislación, la falta de controles adecuados y la necesidad de recuperar otra forma de vinculación jurídica con finalidad formativa para el estudiante; sumado a la nueva legislación nacional (LEN 26206 – LETP 26058) se plantea a fines del 2008 un nuevo debate legislativo que promueve la Ley 26427 “Sistema de Pasantías Educativas”.
   En este nuevo marco normativo, se considera a la pasantía educativa como … “el conjunto de actividades formativas que realicen los estudiantes en empresas y organismos públicos, o empresas privadas con personería jurídica, sustantivamente relacionada con la propuesta curricular de los estudios cursados en unidades educativas, que se reconoce como experiencia de alto valor pedagógico, sin carácter obligatorio”. Entre sus objetivos, se valora al trabajo como elemento indispensable y dignificador para la vida, desde una concepción cultural y no meramente utilitaria. Esta Ley que deroga todas las anteriores y sus decretos reglamentarios, establece reglas claras para las instituciones y las empresas, identifica tutores y docentes guías, objetivos pedagógicos, derechos y obligaciones de las partes. Por ejemplo, el pasante debe ser mayor de 18 años, la duración de la pasantía tiene un mínimo de dos (2) meses y un máximo de doce (12) meses, con posibilidad de extenderse seis (6) meses más, con acuerdo de partes, y veinte (20) horas semanales como máximo; esto cambió sustancialmente las reglas de juego por la sensible disminución temporal respecto de las normas anteriores. La cobertura de Salud, de Higiene y de Riesgo de Trabajo, se establecen como la asignación estímulo “no remunerativa”, según el Convenio Colectivo que regula la actividad donde interviene el “pasante”, que gozará de todos los beneficios regulares y licencias del personal de planta funcional. La  elaboración de informes sobre el desempeño del pasante, lo realizará el docente guía junto al tutor de la empresa, quienes observarán los logros de los objetivos educativos y certificaran la duración y la actividad desarrollada.
     En el marco de esta última ley, había que resolver un Régimen General de Pasantías para la Educación Secundaria, en septiembre del 2011 se publicó el Decreto 1374 que plantea las pasantías educativas como procesos de formación de estudiantes secundarios, que estén cursando los dos últimos años en cualquiera de sus Orientaciones y Modalidades. Se destaca como un… “proceso sistemático de formación que articulan el estudio y el trabajo y la toma de conciencia sobre el pleno ejercicio de los derechos laborales”, se requiere ser alumno o alumna regular, para los menores de 18 años es necesario la autorización de madre/padre o tutor, se fija un tiempo máximo de seis (6) meses con veinte (20) horas reloj semanales y un mínimo de cien (100) horas reloj de duración de la pasantía, que debe estar explicitada en un Convenio.
Algunas consideraciones como provisorio cierre
     En este ensayo hemos tratado de especificar las bases jurídicas en las que los distintos sistemas de pasantías se sostuvieron, siempre hubo intencionalidad política de favorecer a determinados sectores sociales. Siempre hay que hacer el esfuerzo de observar lo que a simple vista no se ve.
    En la búsqueda de regular la vinculación de la educación con los sectores productivos y desarrollar procesos sistemáticos de formación que articulaban el estudio y el trabajo, cada proyecto político y social fue estableciendo planes, programas y un marco normativo.
    La Provincia de Neuquén, siempre se ha caracterizado por adoptar las políticas nacionales en los distintos momentos históricos. Sin embargo, resulta llamativo que sea una de las pocas jurisdicciones que a pesar de una legislación favorable para la constitución de ámbitos de participación donde discutir políticas de vinculación con los procesos tecnológicos y productivos, como lo han sido en otras 17 jurisdicciones, según reconocimiento del   INET,  la no creación de los Consejos Locales, Provinciales o Regionales de Educación, Producción y Trabajo.    Neuquén ha perdido una oportunidad histórica en estos últimos años al no haber aprovechado este escenario teniendo empresas y organismos del Estado, como el EPEN, EPAS, ISSN, RTN, CORFONE, Vialidad provincial, Recursos Hídricos, entre otras; más un conjunto de Cooperativas de Servicios como CALF, COPELCO, Cooperativa de agua de Zapala, Cooperativas Telefónicas de Centenario y Plottier, una amplia red de empresas Pymes de Servicios Petroleros y hasta empresas recuperadas bajo gestión obrera en la industria cerámica, para fortalecer el desarrollo de la Educación Secundaria en general y la Educación Técnica y Agrotécnica en particular.     
    El futuro parece incierto, hay que repensar la “igualdad homogénea” por una igualdad más compleja, dinámica y plural.
   La ceguera obsesiva del concentrado poder económico y de sus aliados políticos, han ido acelerando el desfinanciamiento del Sistema Educativo Nacional, ante la precarización del empleo formal, corremos el riesgo de volver al Sistema de Pasantías “a medida” del empresariado, ávido de oportunismo por sostener una fuerza productiva competitiva, que no es más que un eufemismo que esconde la necesidad de contar, de manera solapada, con “mano de obra barata” y de producir simulación o fraude laboral.
  La proyectada Agencia Nacional de Formación de Talentos que se crearía con parte de los fondos del INET, no asoma como una lúcida medida si es que piensan en determinar los programas de formación en función de la demanda identificada por los sectores empresarios. Hay que diferenciar la formación para el trabajo y la formación para el empleo. La primera tiende a concebirse como una formación integral por medio del trabajo: el trabajo es, a la vez que herramienta para la formación, un objeto de conocimiento en sí mismo. La formación para el empleo, simplemente busca dar a una persona la capacitación necesaria para desempeñar una ocupación determinada, sin que implique otro tipo de calificación. Como hemos observado a lo largo de este trabajo históricamente han sido dos modelos enfrentados, no siempre se ha legislado comprendiendo que las pasantías son parte de procesos de formación  y no de producción a favor de los intereses económicos de las empresas.                                                                                             
Bibliografía
-          Diario Página 12 (09-01-17). “Formar talentos a pedido de las empresas”. (pag. 4 y 5)
-          El Cronista (27-04-09). “Nueva regulación de las pasantías educativas”.
-          HERRERA, Daniel (2001) “Análisis curricular. Planes de estudio de la especialidad Electromecánica en las Escuelas Medias de Enseñanza Técnica”. Tesis de Licenciatura. Facultad de Ciencias de la Educación – Universidad Nacional del Comahue (FACE – UNCo)
-          IMEN, Pablo (2013) “Simón Rodriguez y las pedagogías emancipadoras en Nuestra América”. Cap. 6 – Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación. Bs. As.
-          MENGHINI, Raúl Armando  (2011) “La nueva secundaria: acerca de las regulaciones que intentan garantizar su obligatoriedad”.
-          PARO, Víctor Enrique (2012). “Administración escolar. Una introducción crítica”. Cortez Editora – Traducción FACE – UNCo.
Neuquén,  marzo de 2017

*Director del Centro Provincial de Enseñanza Media N° 12 – Ciudad de Neuquén  

domingo, 11 de diciembre de 2016

Variables y Continuidades en la Educación Secundaria de Neuquén

                                                                                                                                                                                                                                                                                              Daniel HERRERA*

¿Cómo pensar y repensar el quehacer educativo en la Provincia de Neuquén? ¿Cómo tomar decisiones efectivas para satisfacer las demandas y no inhibir el derecho social a la Educación? …
    En la Provincia de Neuquén hay una discusión sobre los principios y el valor social de la Educación en general, y en la Educación Secundaria en particular. Esta problemática se ha resuelto en otras jurisdicciones, pero en el marco de una discusión abierta en la Provincia, un análisis significativo de las políticas educativas debe abarcar no solo lo que se dice sino también los vacíos, los silencios y los aparentes olvidos.
   Para realizar un análisis cualitativo, más allá de las creencias e intereses personales o colectivos, vamos a basar este artículo en la información oficial suministrada por la DINIEE – Dirección  Provincial de Estadísticas y Evaluación – Consejo Provincial de Educación de Neuquén, donde se cuantifican las variables educativas en la Educación Secundaria en el período 1998 – 2015. Distintos sectores coinciden en que para la toma de decisiones son muy trascendentes las informaciones estadísticas, es a partir de la confrontación empírica y de las corrientes pedagógicas donde aparece el juego dialéctico para conformar el análisis crítico  y el pensar reflexivo.  Como sostiene Klimovsky… “no cabe duda de que en ciertas circunstancias la presencia de la cuantitatividad ofrece ventajas en cuanto al poder predictivo y explicativo de las teorías: contar con leyes cuantitativas es más fuerte y productivo que contar solamente con estructuras o correlaciones meramente comparativas (…) No cabe duda de que es ventajoso introducir elementos cuantitativos en ciencia, siempre que ello no se haga de una manera exagerada y sin necesidad”.
  Antes de abrumarnos con cifras estadísticas, creo necesario aclarar que es intención de este trabajo acercarnos al conocimiento y no sólo a la información. Abraham Moles hablaba de “cultura mosaico” para referirse a un modelo de sociedad donde se tiene mucha información – raudales de información en una sumatoria interminable, sin prioridad – pero se conoce poco.
   La Provincia de Neuquén, en el año 2015 tiene una matrícula en la Educación Secundaria muy importante en el sistema público y variable en el sector privado, en Bachilleres de 5 años de duración 33657 estudiantes, en Técnica de  6 años de duración 14222 estudiantes, sumado a los 14160 Jóvenes y Adultos que se encuentra completando su escolaridad obligatoria, tenemos un total 62039 estudiantes.


   Desde 1998 a 2015, la matrícula se incrementó en Bachilleres 23,55%, en Técnica 72,97% y en Jóvenes y Adultos 70,70%. En lo referido al sector de Jóvenes y Adultos el porcentaje desmedido se da en el sector privado, es decir, el 70,70% es el promedio del sector privado y el público, si desglosamos esto tenemos 51,39% de incremento de la matrícula en el público y un 5000% de aumento de matrícula en el sector privado. En términos absolutos podemos tomar mejor dimensión, la principalidad del Estado era el eje hasta los ´90, no existía propuesta privada, pero a partir del desarrollo de propuestas de terminalidad del secundario creció exponencialmente la opción “privada” y de los 1652 estudiantes que en el 2015 asisten a la propuesta privada, 1281 (77,54%) lo hacen en la “organización No graduada”, es decir, rinden asignaturas pendientes y se les otorga el certificado de “terminalidad del trayecto”. Es un serio problema el del desgranamiento, un poco se atendió con el Plan Fines y otro poco se resolvió en el “mercado educativo”. De todas maneras los 1652 estudiantes del sistema privado de Jóvenes y Adultos, sólo representan el 11,66% de los 14160 que intentan completar sus estudios secundarios en toda la Provincia.
  Si analizamos el crecimiento de la matrícula, en términos comparativos debemos analizar el crecimiento de las Instituciones Educativas, así, podemos observar en el ámbito estatal considerando todos los Distritos Educativos que las escuelas secundarias con Planes de 5 años crecieron un 23,72%, las Técnicas con Planes de 6 años un 50% y las de Jóvenes y Adultos un 90%, entre el año 1998 y 2015. Es posible inferir que una Escuela para Jóvenes y Adultos se crea a contraturno, en el Vespertino o en el nocturno, donde ya funciona una Escuela Secundaria con Plan de 5 años.
  La Provincia de Neuquén posee 198 Instituciones de Nivel Secundario, considerando el sector público y privado,  con Planes de 5 y 6 años, más las propuestas para Jóvenes y Adultos con Planes de 3 y 4 años. Hay 39 establecimientos privados, es decir, un 19,7% del total. La ubicación de las propuestas privadas no son simétricas, se ubican en los Distritos uno, cuatro, ocho, nueve y once, en términos geográficos, Neuquén Capital y las localidades del Sur, Villa La Angostura, San Martín, Junín de los Andes y Aluminé.
  En términos estadísticos hay 198 Instituciones Educativas, pero No 198 establecimientos o edificios. Esto es interesante aclararlo, ya que las Tasas de Escolarización de los Censos Nacionales del 2001 y del 2010, indicaban para jóvenes de 13 a 17 años un 78,45% y un 75,45%  respectivamente. Es decir, casi un 25% de jóvenes no asistían a un ciclo de escolarización obligatoria, lo que indicaba un problema grave a resolver, en principio de infraestructura y luego de contenido pedagógico.
   Si establecemos una correlación entre el crecimiento de la matrícula y el de Instituciones Educativas, observamos que en Bachilleres de Planes de 5 años la matrícula creció un 23,55% y las escuelas un 23,72%, en las Técnicas la matrícula creció un 72,97% y las escuelas un 50%, en las propuestas de Jóvenes y Adultos la matrícula creció un 70,70% y las Instituciones Educativas un 90%.
  Antes de intentar algunas conclusiones deberíamos recordar la diferenciación entre “demanda efectiva, demanda potencial y demanda social” que conceptualizó María Teresa Sirvent, la demanda efectiva, son  aquellas aspiraciones educativas que se traducen en forma concreta en el ámbito educativo en una sociedad en un momento determinado, mientras que, la demanda potencial se refiere a la población joven y adulta que debería demandar en relación con una necesidad educativa; y  la demanda social es la expresión organizada y colectiva de necesidades y reivindicaciones que los miembros de un grupo social buscan implementar a través de decisiones institucionales y/o públicas.
  Alerta… seis de cada diez jóvenes no termina el secundario en la Provincia de Neuquén (en el tiempo estimado)... Así titula un diario de alcance provincial. Efectivamente el desgranamiento, que estadísticamente resulta de sumar repeticiones y abandonos, en 2015 nos indica que en Modalidad común, carreras de 5años, es del 58,04%, mientras que en la Modalidad Técnica el desgranamiento es del 65,49%. Por oposición obtenemos la “retención” que describe el porcentaje de estudiantes que hace su carrera escolar según las normas vigentes, en consecuencia, la retención en Modalidad común es del 41,96% y en Técnica del 34,51%. Las repeticiones y abandonos son variables en distintos Distritos Educativos según contexto geográfico, económico y social, cuyo análisis excede los límites de este trabajo.  
  Ahora bien, estas cifras alarmantes se vienen sosteniendo por lo menos desde el 2003, más de ocho cohortes (períodos de cinco años) sin que desde el Ministerio o desde el Consejo Provincial de Educación se emprendiera una política educativa que empiece a establecer nuevos objetivos y que estos indicadores tiendan a mejorar.
   Algunas dimensiones de esta problemática las hemos ido trabajando, como lo son el sector de Jóvenes y Adultos, otras como la Formación Docente no han sido abordadas, aunque desde el artículo periodístico mencionado se hace uno de los ejes; aquí formulamos un interrogante ¿Cuál es la política de los Institutos de Formación Docente en Neuquén? Particularmente la de formar Profesoras y Profesores para los Niveles Inicial y Primario, sólo existen en el interior provincial algunos IFD con propuestas de formación para Profesoras y Profesores de Nivel Secundario en algunas áreas curriculares como Lengua y Literatura, Matemática, Física, Música, Biología y Educación Física. Tendríamos que contar con la formación del profesorado de la Universidad Nacional del Comahue y las experiencias a Ciclo cerrado del Instituto Nacional de Educación Tecnológica – INET – para docentes en ejercicio en las Escuelas Técnicas. En resumen, nada programado y sostenido como política de Formación del Profesorado en la Provincia que ya cuenta con casi 13000 docentes inscriptos en la Junta de Clasificación de Media y Técnica del CPE.
   Cuando nos detenemos a analizar la cantidad de Instituciones creadas observamos que la demanda efectiva se sostiene en la Modalidad común, aproximadamente  23,5% de aumento de matrícula y de escuelas… sobrepoblación en la Modalidad Técnica se construyeron 50% de escuelas y la matrícula creció un 70%, por eso el reclamo de las familias que se articulan en comunidades reclamando por un banco para sus hijos e hijas, la demanda social se plantea muchas veces desde los Consejos Escolares Distritales, Redes Intersectoriales, Vocalía por la Comunidad y el gremio aten… Hay otra continuidad, la falta de Planificación de nuevos edificios.
   Demanda potencial…  Alarma porque 6 de cada 10 estudiantes no termina el secundario… Deberíamos agregar otra “Alarma por las tasas de escolarización”, 25 de cada 100 jóvenes entre 13 y 17 ni asisten al secundario, hablamos de miles de estudiantes potenciales que ven vulnerado su Derecho a la Educación. En el año 2010, casi 6000 niñas y niños de 13 años no asistían al nivel secundario. La propuesta curricular y didáctica entra en disputa con los participantes del proceso educativo. Ahora bien, con los que no están en el Sistema Educativo no podemos trabajar para desarrollar sus operaciones del pensamiento, es decir, se necesita de políticas públicas que garanticen el acceso al derecho a aprender.
  Al no existir una política de planificación educativa, que considere las particularidades de las comunidades, las condiciones de vida y de acceso a la educación, todo queda en manos de las familias que puedan articular sus demandas. No se trata sólo de igualdad de oportunidades, sino también de posibilidades. Como sostiene Dubet… “el fracaso de la igualdad de oportunidades no se debe solamente a desigualdades sociales situadas río arriba de la escuela y a las desigualdades todavía persistentes de la oferta escolar (…) Todo el problema se debe a que la creencia en este modelo de justicia lleva a las familias a pensar que no hay otras oportunidades fuera de las que da una buena escuela. Esta convicción tiene como efecto acentuar la competencia escolar entre las familias a las que les interesa ahondar la brecha con el fin de asegurar las mejores oportunidades a sus hijos (…) Esta creencia tiene efectos bien reales: el peso y la influencia de las instituciones escolares acrecientan las ventajas financieras y sociales de los más diplomados, y cuanto más grandes son esas ventajas, más socialmente desiguales resultan”.   
  Otra de las preocupaciones del Ministerio de Educación de Neuquén es que… “los alumnos no están aprendiendo lo que les puede servir en la Universidad”,  parecen desconocer que se está realizando un debate a lo largo y ancho de la provincia donde, entre otros ejes, se discute sobre la “función social de la educación secundaria”. Se están planteando además de la función de formación para estudios superiores, la vinculada al trabajo y la formación para la ciudadanía. La Mesa Curricular Provincial está llevando adelante un proceso de construcción curricular participativa, cuyos resultados se verán en los próximos años.
   Hasta aquí hemos desarrollado un conjunto de variables y de continuidades en la población estudiantil, de los resultados en términos de promoción y egreso, del accionar de la organización sindical y de las vocalías del CPE, pero sobre todo un esquema de funcionamiento del gobierno Provincial que ha mantenido una política pública a lo largo de estos años sin atacar las causas profundas de estos “alertas”, de estos indicadores que deberían servir para pensar y repensar las políticas educativas. Si existiese voluntad de acercarnos a una sociedad más justa e igualitaria, deberían transformar principios en programas de acción que tiendan a eliminar las desigualdades sociales y a mejorar las posibilidades y oportunidades educativas.
Bibliografía:
-          Documentación de la Dirección Provincial de Estadística y Evaluación – Consejo Provincial de Educación Neuquén 1998 – 2015.
-          DUBET, Francois “Repensar la Justicia Social, contra el mito de la igualdad de oportunidades” Siglo XXI editores, Buenos Aires 2011.-
-          KLIMOVSKY, Gregorio  “Las desventuras del conocimiento científico” aZ editora – Buenos Aires, 2011.-
-          SIRVENT, María Teresa “Educación de Jóvenes y Adultos en un contexto de ajuste” Revista del IICE – UBA. Año V, N° 9 . 1996.
Neuquén, 27 de noviembre de 2016.
             
*Profesor y Licenciado en Ciencias de la Educación – FACE – Universidad Nacional del Comahue.- Director del CPEM N° 12 de la Ciudad de Neuquén

jueves, 13 de octubre de 2016

Evaluación Educativa, su dimensión política.                                                                     Acerca del Operativo Nacional de Evaluación “Aprender 2016"                                                                                                                                                                                                                                                                                                       Daniel HERRERA­­­­­­­1
 El Ministerio de Educación de la Nación impulsa para el 18 y 19 de octubre un dispositivo de evaluación para los estudiantes de tercer grado de primaria y segundo año de secundaria de tipo “muestral” (sólo algunos cursos por escuela), y para los estudiantes de sexto grado de primaria y quinto o sexto año de secundaria de tipo “censal”, todos los y las estudiantes serán examinados. Este dispositivo se realizará con el apoyo de los Ministerios provinciales, se describe hasta en videos institucionales (CPE Neuquén) y plantea como objetivo el “saber dónde estamos”. Se  intentan establecer nuevas categorías y funciones para docentes y directivos, a quienes se les asignan roles de “aplicadores y veedores” respectivamente, es muy llamativa la descripción del procedimiento evaluativo, cuyas guías tienen tiempos asignados para su resolución, la necesidad de otorgar un “número de identificación” para cada estudiante según listado que “debe adjuntarse” para garantizar “confiabilidad y válidez” al dispositivo y responsabilizando al directivo-veedor de resguardar la confidencialidad de los resultados.
  Las organizaciones de trabajadoras y trabajadores de la educación de todo el país y la CTERA en su último congreso han rechazado este operativo de evaluación, no puede admitirse la violencia simbólica que implica la imposición de significaciones, que intenta legitimar un dispositivo que reconstruye la estructura de relaciones en las escuelas captando representaciones, percepciones y vivencias de los protagonistas de las prácticas educativas a través de pruebas estandarizadas y con cuestionarios cerrados, es decir, estudiantes y educadores de manera descontextualizada no pueden naturalizar una evaluación como actividad tecnológica neutral (Popkewitz), evaluar es una actividad pedagógica con una dimensión política y no puede admitirse que se intenten medir los resultados de aprendizajes para establecer lo que Perrenoud denomina “jerarquía de excelencias”, esto es, escuelas y estudiantes como imagen ideal de una práctica dominada a la perfección, cumplida, auténtica, para generar el ranking de instituciones. Esto implicaría abandonar y desconocer que la enseñanza es una práctica social y que la evaluación es una valoración a partir de la descripción, la comprensión y la explicación de la dinámica interna del enseñar y del aprender, que le posibilita al educador la regulación crítica de la acción pedagógica, es decir, la evaluación es una parte que posibilita re-pensar del proceso de enseñanza – aprendizaje y posibilita superar la visión instrumentalista.
   El gobierno de Cambiemos es fuertemente conservador, en términos políticos, y en el ámbito educativo esta característica es muy clara, los asuntos sociales tienen para ellos una mirada restringida y utilitarista que podemos sintetizar en una visión tecnicista – instrumentalista.
La evaluación en el ámbito de la didáctica
  Abordar los múltiples significados del término “evaluación” exceden los límites de este trabajo, lo interesante para desentrañar el operativo de evaluación “Aprender 2016” es, sin desconocer el reduccionismo que esto implica, situarlo dentro de un modelo socio histórico determinado, una concepción que considera su dimensión política. Podemos plantear las evaluaciones educativas dentro de dos modelos didácticos: el tecnicista y el contextualizado.
   El modelo tecnicista – instrumentalista surge con el desarrollo de las sociedades  industriales de occidente, donde el mejoramiento puede estar guiado por expertos, con base científica y legitimadora de la actuación profesional. Son los expertos los que establecen los instrumentos de evaluación, los exámenes formales, los test que caracterizan las uniformidades estandarizadas, aquí no se consideran la complejidad de los fenómenos sociales ni las sobredeterminaciones, se establece un “referente construido de manera ideal” sobre el que se cuantifican los resultados para poner en marcha los mecanismos de selección y fabricar las “jerarquías de excelencia”. Los expertos, son los especialistas de currículo que garantizan la objetividad y el rigor científico, luego difundirán los resultados y reformaran las desviaciones.
   El modelo contextualizado considera que la práctica educativa se desarrolla en un proceso de construcción de conocimiento en un contexto determinado, aquí la evaluación proporciona información que permite desplegar diferentes estrategias de enseñanza a partir de comprender y explicar el proceso de aprendizaje, implica una apertura conceptual de enfoques metodológicos, éticos y políticos, recuperando el papel del docente que resignifica las estrategias y la direccionalidad de la enseñanza en la totalidad del proceso formativo.
  El operativo de evaluación “Aprender 2016” del gobierno de Cambiemos, es claramente conservador y asienta sus bases en el modelo “tecnicista”. Al analizar este modelo y su implicancia en el sector educativo de los Estados Unidos, Thomas Popkewitz plantea; la evaluación está ligada a la visión particular de racionalidad y eficiencia inspirada en el positivismo lógico. Esta concepción de evaluación se instaló con una doble finalidad: por un lado, dar fe de la necesidad de ayuda federal, y por otro, compromiso de autorenovación del gobierno y de los profesionales de las escuelas.
   Los datos estadísticos recogidos en el marco del Proyecto de Evaluación Nacional, sobre logros y carencias educativas, facilitarían asignaciones presupuestarias. La evaluación se instaló como medio de control y legitimación, con base científica racional y neutral de las condiciones sociales, convirtiéndose en algo profético y dogmático, dejando de ser las prácticas institucionales existentes problemáticas. Con esta concepción de evaluación se crean términos para la clasificación del mérito, la competencia, la patología o la autoridad de grupos e individuos, definiendo implícitamente los intereses que han de favorecerse y los que deben obstaculizarse. Todo este berenjenal genera implicancias políticas muy fuertes, pues su objeto básico es determinar la responsabilidad comportamental, de eficiencia y control en la organización de las escuelas.
   Muchas Organizaciones, Educadores y Estudiantes resistirán la aplicación del dispositivo nacional de evaluación, no hay conocimiento sobre el contenido de las guías de examen, sólo la certeza de una práctica descontextualizada y que responde al modelo tecnicista instrumentalista. Sostenemos la necesidad de reconocer el valor de la evaluación que centra la mirada en la comprensión de los procesos de aprendizaje articulando desde allí su propuesta de enseñanza, para que se garantice el derecho a aprender o, dicho en términos más habituales, el derecho a la educación.

Neuquén, 12 de octubre de 2016.
                                                                                Prof. Daniel HERRERA









1.     Profesor y Licenciado en Ciencias de la Educación – FACE – Universidad Nacional de Comahue. – Director del Centro Provincial de Enseñanza Media N° 12 – Neuquén Capital.-

III Encuentro hacia una Pedagogía Emancipatoria en Nuestra AméricaEducación, construcción, disputa y contradicción.Eje Temático: Políticas Educativas.


“La política pedagógica sindical de Aten  y la construcción de un Diseño curricular para el nivel secundario en la Provincia del Neuquén”

Este Trabajo fue presentado el viernes 30 de septiembre de 2016 en el Centro Cultural de la Cooperación

Daniel HERRERA – Secretario de Nivel Medio, Técnico y Superior de aten Provincial. José GIRINI – Marcelo LAFON – Representantes de aten en la Mesa Curricular Provincial. Cecilia GONZALEZ- Asesora Técnica en Vocalía Gremial electa por los Docentes en el CPE. Pablo MEULI – Representante Institucional CPEM N° 53 – Distrito VIII – Neuquén.
Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (aten) – CTERA – CTA.
                                                                                         Neuquén, 12 de agosto de 2016


Neuquén, como provincia, se constituye en el año 1957. En las elecciones democráticas de 1963 hace su aparición el partido provincial MPN (Movimiento Popular Neuquino) que gana la gobernación y, de manera ininterrumpida, hasta la actualidad, administra los destinos provinciales con miembros de la familia Sapag y otros del mismo partido.
            En la construcción de una identidad provincial consolidan y difunden los símbolos de la provincia mezclándolos con los del partido, dando forma a un Estado/partido que maneja el aparato estatal en beneficio de una dirigencia política y empresaria en desmedro de los sectores populares.
            En el campo educativo, el partido gobernante sólo tuvo iniciativa de generar una política con el Plan Educativo Provincial en la década del ´80, forjando un proceso de descentralización que fortaleció los distritos educativos en la planificación y desarrollo de iniciativas colectivas que se plasmaron en la creación de un importante número de instituciones escolares.
            El MPN se caracterizó en su historia por adoptar, de manera sistemática y sin mayores cuestionamientos, las políticas educativas que se impulsaron desde el poder central a nivel nacional, resignando toda posibilidad de participación de los actores de nuestro territorio. Silvia Barco sostiene que “el análisis de la normativa indica que las medidas tomadas en el período 1993-2007 para incorporar y mantener a los alumnos en las escuelas estatales de nivel medio se corresponden con el modelo de focalización en materia de políticas sociales. La pobreza, en la provincia petrolera, se instala con dureza en la década del ´90, tras las privatizaciones y se atienden en las escuelas ´compensando y adecuando´”[1].
Las distintas gestiones del gobierno provincial en el campo de la educación pública entienden “a la política como acción remedial del Estado frente al conflicto[2]. En este marco, debemos hacer una especial mención a la lamentable historia que nos atraviesa como sindicato y como sociedad. Es Neuquén el lugar en el que el poder político a cargo de Jorge Sobisch, tomó la decisión de fusilar al compañero Carlos Fuentealba, como aleccionador para quienes se atrevan a pelear por mejores condiciones de trabajo, por salario y por la educación pública. La lucha por Justicia Completa es uno de los pilares de ATEN. El ex gobernador Sobisch es tan responsable como el Cabo Darío Poblete, condenado por ser quien jaló el gatillo.
            Ese mismo Estado/partido, que se encargó de encubrir a Sobisch con una justicia subordinada, es el mismo que a lo largo de los últimos años, particularmente desde el 2010 al 2014, ha venido llevando adelante espurios e inconsultos intentos de introducir “cambios” o “transformaciones” curriculares en el nivel secundario de las escuelas medias y técnicas, al amparo de las resoluciones del Consejo Federal de Educación, sin tener claro o, peor aún, sin reconocer, los abundantes diagnósticos que existen sobre el sistema educativo, en diversos ámbitos como el académico, el sindical, el proveniente cada una de las instituciones escolares, e incluso del gubernamental.
La fragmentación que sufre el sistema se ha visto agudizada en estos últimos años por las demandas provenientes de distintos sectores de las comunidades educativas, con la heterogeneidad que nos caracteriza como región. En ese contexto, es una tarea compleja la de plantear que se revisen y construyan políticas de Estado que garanticen la Educación como un Derecho Social. .
En un contexto de alta conflictividad por la falta de lineamientos político – pedagógicos (entre otras tantas demandas), con ausencia “real” del Estado en lo que refiere a políticas públicas en el ámbito educativo, con absoluta omisión de las capacidades, experiencias y trayectorias instaladas en el seno de las escuelas, a fines del año 2014 y comienzos del año 2015 se sancionan las Resoluciones 1368/14, 097/15 y 854/15. Las mismas proporcionaban el marco normativo para la intención solapada del Gobierno Provincial de llevar adelante el diseño de un Currículum para el Nivel Medio, con funcionarios del mismo partido y  docentes elegidos discrecionalmente, “a dedo”, que conformaron una comisión para realizar esta tarea desde una mirada de experticia y funcional a sus intereses (tecnocracia del gobierno). Esta metodología adoptada no contemplaba una construcción horizontal, participativa y democrática a partir de las propias instituciones educativas y de experiencias previas que habían tenido lugar en la provincia, como fueron la construcción curricular del Nivel Inicial y la del Nivel Terciario de los IFD, ambas experiencias impulsadas y sostenidas desde la organización sindical.
En un marco de improvisación y “urgencias”, para seguir incorporando a la provincia dentro de los beneficios que otorgaba la alineación directa, y por qué no sumisión, a la política nacional y los acuerdos firmados en el Consejo Federal de Educación, nuestro sindicato ATEN y su actual conducción (Trabajadores por una Educación Popular -TEP) resistió esta metodología mediante sus representantes en del Cuerpo Colegiado del Consejo Provincial de Educación, y se rechazaron las Resoluciones aludidas, logrando así la derogación de las mismas. También, entendiendo que el rechazo en sí mismo no resolvía cuestiones de fondo, se adoptó una mirada propositiva que dio como resultado  la Resolución N° 1697, de septiembre del 2015, a partir de la cual se conforma una Mesa para la Discusión Curricular (MC) del Nivel Secundario, que garantiza la representación de todos los actores del Sistema Educativo.
A partir de la necesidad de aplicar este marco normativo, es en el que se desarrolla la experiencia a narrar de la construcción democrática del Diseño Curricular, como un proceso colectivo, horizontal, bajo la coordinación de un equipo docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional del Comahue, encabezado por la Dra. Silvia Barco (de reconocida trayectoria académica). A partir del funcionamiento de este mecanismo, se espera que estén reflejadas todas las realidades que atraviesan a las escuelas secundarias; a sus estudiantes; a la labor docente y las condiciones de trabajo; a los formatos escolares y las estrategias de enseñanza y aprendizaje; a los contenidos disciplinares, entre otras dimensiones. Uno de los aspectos que señalamos como fundamental desde la organización sindical es el compromiso de garantizar (explícitamente enunciado en la Resolución referida) la estabilidad docente para titulares e interinos, así como también la participación democrática de todos los actores involucrados, la inclusión de todas las voces que hagan más rico el proceso, teniendo como centro de la tarea a las y los adolescentes, jóvenes y adultos que transitan el nivel secundario en sus distintas modalidades.
Esta “participación democrática” se visualiza en la composición de la Mesa Curricular, que se conforma con 4 representantes del Consejo Provincial de Educación, 3 del sindicato ATEN (con dos votos), 3 supervisores y 22 representantes de los trabajadores de las 143 escuelas media. Ellos son los genuinos portadores de las diversidades culturales, geográficas y de modalidades que encierra nuestra provincia estando presentes en la Mesa Curricular. De ese modo, desde ATEN se pretende potenciar y orientar las discusiones que garanticen que escuelas medias y técnicas, escuelas período septiembre/mayo y febrero/diciembre, de centros rurales y urbanos puedan hacer que sus voces sean tenidas en cuenta.
Por lo expuesto hasta aquí, este proceso de discusión democrática sostiene la necesidad de una reflexión sobre la política educativa desde una perspectiva crítica, dialéctica y emancipatoria, para poner en tensión las demandas y necesidades que deben sostenerse en la construcción de un Diseño Curricular como Proyecto Político Pedagógico gestor de una  Pedagogía Emancipatoria, “entendida como múltiples pedagogías, reflexiones y prácticas que se realizan de manera pertinente y situada en sus contextos, que permiten el reconocimiento de lo propio, de lo particular de las organizaciones, de los sujetos que participan en ellas y que las convierten en un lugar de sentido y acción para grandes transformaciones que se requieren en el continente”[3].
Esta es una tarea de gran envergadura y requiere de un compromiso y trabajo colectivo que incluya a todos los actores educativos y sociales posibles; que involucre progresivamente a quienes hasta hoy hemos sido excluidos de la discusión desde los espacios de poder concentrado (políticos, académicos y editorialistas)para resignarnos  al papel de meros ejecutores y repetidores de prácticas e ideas pedagógicas, llevándonos a una constante resistencia en lucha para ocupar el lugar que nos compete como trabajadores de la educación.
También nos parece fundamental expresar que pensar una educación liberadora, emancipatoria exige recuperarnos del epistemicidio sufrido en manos del capitalismo salvaje que asola nuestro continente desde el siglo XV; demanda “construir una epistemología para este proyecto pedagógico que supone una perspectiva endógena que recupera la valoración de lo propio y los conocimientos producidos, distribuidos y apropiados deben superar la fragmentación disciplinar, la escisión entre teoría y práctica, así como contribuir a superar la división social del trabajo entre lo manual y lo intelectual”.[4]
Sostener estos supuestos implica definir, en cierta manera, qué entendemos por “epistemología emancipatoria”. Esta definición puede resumirse recurriendo a los postulados de Boaventura de Sousa Santos cuando se refiere a una epistemología denunciante del ya mencionado epistemicidio; una epistemología que recupere los conocimientos oprimidos y marginados por el dogma cientificista y los poderes hegemónicos del conocimiento colonialista; y una epistemología que construya nuevos conocimientos de resistencia, alternativos al capitalismo y al colonialismo globales intensificando la voluntad de transformación social.[5]
Desde nuestra organización sindical impulsamos este necesario debate en este momento histórico. ATEN tiene la fuerza para organizar un movimiento social que genere y sostenga la necesidad de los sectores populares, para promover la construcción democrática y participativa, para dar forma a un modelo de trabajo docente, corresponsable y protagonista de una educación liberadora.
Al momento de dar inicio formal a la Mesa Curricular Provincial para el nivel secundario en el mes de mayo del año en curso, desde nuestro sindicato ya se habían elaborado y difundido documentos con la intención de generar los debates con los compañeros y compañeras trabajadores de la educación sobre la importancia de la participación y compromiso en esta tarea, y la necesidad de que todas las escuelas medias y técnicas eligieran a sus representantes para la conformación del espacio de trabajo. Dichos documentos dan cuenta de la postura ideológica, de las acciones que se impulsan desde la organización, como así también de las demandas que subyacen a lo largo y a lo ancho de las escuelas secundarias.
Queremos destacar que nos encontramos a la fecha en pleno proceso de trabajo, habiéndose concretado ya cuatro reuniones de la MC en los meses de Mayo, Junio y Agosto, dos Jornadas Institucionales pautadas con actividades propuestas por esta Mesa de manera colectiva y democrática,
Desde ATEN  este trabajo supone avanzar en la democratización de la distribución social del conocimiento, generar políticas educativas que articuladas con políticas económicas y sociales concurrentes, intenten superar el conflicto histórico entre desigualdad social y desigualdad educativa. Para lograr esto, resulta necesario transformar concepciones, formatos escolares y regulaciones administrativas. Necesitamos discutir la complejidad de las mejoras que nos proponemos alcanzar recuperando las “buenas prácticas” y la mirada sobre la totalidad del trayecto formativo que se ofrece a los estudiantes, superando la mirada centrada en la signatura, redimensionando el trabajo transdisciplinario y colectivo.   
BIBLIOGRAFÍA
BARCO, Silvia y otros (2013) “Políticas educativas y nivel medio de educación en la provincia de Neuquén. El problema de la desigualdad educativa y la obligación legal de la universalización”, FCE Unco
BRITO, Gisela y otros (2015), “Construir Caminando. Reflexiones y aprendizajes acerca de las expediciones pedagógicas. Venezuela – Argentina (2013-2014)”Buenos Aires, Argentina. Indelcoop – CTERA.
DE SOUSA SANTOS, Boaventura, (2009) “Una Epistemología del Sur”, México. Siglo XXI CLACSO coediciones.
DOCUMENTOS PARA EL DEBATE – aten – 2015/2016 – www.atenprovincial.com.ar

Daniel HERRERA – Secretario de Nivel Medio, Técnico y Superior de aten Provincial.                 José GIRINI – Marcelo LAFON – Representantes de aten en la Mesa Curricular Provincial. Cecilia GONZALEZ- Asesora Técnica en Vocalía Gremial electa por los Docentes en el CPE. Pablo MEULI – Representante Institucional CPEM N° 53 – Distrito VIII – Neuquén.
Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (aten) – CTERA – CTA.
                                                                                            Neuquén, 12 de agosto de 2016




[1] Silvia Barco y otros “Políticas educativas y nivel medio de educación en la provincia de Neuquén. El problema de la desigualdad educativa y la obligación legal de la universalización”, FCE Unco, 2013
[2]Opcit, página 4.
[3] Brito, Gisela y otros (2015), “Construir Caminando. Reflexiones y aprendizajes acerca de las expediciones pedagógicas. Venezuela – Argentina (2013-2014)”Buenos Aires, Argentina. Indelcoop – CTERA. cit.pag. 12
[4]Idem anterior, p. 29                                                            
[5]De Sousa Santos, Boaventura, (2009) “Una Epistemología del Sur”, México. Siglo XXI CLACSO coediciones. P. 12-13